Il Figlio del Pirata

(Opereta cómica)
"Les Luthiers cuentan la ópera"
Auditorio Di Tella, Buenos Aires, Argentina, 16 de Diciembre, 1967.

Relator (en off): Sevilla. En el castillo del Conde Salvador la tragedia se precipita. La Condesa Antonina no se atreve a confesar a su esposo que Rafaello es hijo de ella.... natural. El noble, cegado por el furor homicida, solo piensa en la venganza. Bonifacio deberá verter el veneno en la copa de vino. No sospecha el noble, que su hijo comprendió mal las instrucciones y se dispone a envenenar la magnesia. El peregrino, que no es otro que Rafaello, no el de Cremona, sino otro, sospecha que algo se trama en contra suyo y piensa precipitadamente en comunicarse con un enviado secreto de Guillermo de Orange, precisamente el peregrino de Flandes, que parecía provenir de Cremona pero que verdaderamente resultó ser originario de Flandes. En esos momentos fallece el viejo Amati, víctima del dolor, y antes de que la droga milagrosa pudiera arribar a Cremona. Simultáneamente, en un naufragio organizado por el Oscuro Personaje, perece el hijo adoptivo de Amati, quien no era otro que el jefe de los mercaderes trashumantes que se dirigían a los Países Bajos. Enterado el Oscuro Personaje, por boca de un viejo alabardero del rey de Francia de que el hijastro de Amati era el heredero del sultanado de Irán, no tiene otra alternativa que inmolarse en el harakiri ritual de sus mayores. Rafaello de Cremona se ha retirado, a todo esto, de sus actividades de conspirador. Al mismo tiempo que el naufragio ocurre, y ominosamente a veces la vida real supera las ficciones más estrafalarias, el Juez de paz sevillano fallece, víctima de un extraño mal, invocando en su agonía con desesperación, a Antonio Stradivarius. En Siracusa, Arquímedes sigue investigando a escondidas pero su fama declina ostensiblemente, y sus misteriosas teorías van cayendo en el olvido. Por el contrario el Corsario Negro no da abasto. Mientras esto sucede, los cuatro juglares han logrado vender el primer millón de códices, conteniendo la Canción a la cama del olvido, Francisco I los condecora... y muere. El Corsario de Mauritania no es otro que el Corsario Negro. En Sevilla, en el castillo del Conde, el enigmático Rosendo espera los acontecimientos. El Conde Salvador ya no recuerda su misión guerrera al Levante, que en verdad era una misión de paz y acercamiento a las Indias Occidentales. Solo ansía dar muerte al peregrino. No sospecha que un raro y trágico encadenamiento de sucesos se avecina.
Salvador: Ofrezco este buen vino
a questo peregrino

Antonina: Infame ¿qué facete?

Salvador: ya lo vedrai... (al peregrino) bevete

Rafaello: mi sento algo escamato

Bonifacio: ben pronto habrá espirato

Salvador: Bebed di questa copa
ilustre peregrino
bebed sin aprenzione
bebed...

Bonifacio: ... bebed...

Salvador+Bonifacio: ... bebed...bebió, bebió

Antonina: Mentecato, veneno bebiste

Rafaello: Maledetta, ¿perché no me lo dijiste?

Antonina: Toma, toma, magnesia purgante
y el veneno del corpo saldrá

Rafaello: dame, dame...

Antonina: toma, toma...

Antonina+Rafaello: y el veneno lanzato sará
lanzato sará, lanzato sará

Salvador: La magnesia m'ho bevuto

Bonifacio: ¡La magnesia! Sei perduto
¡En su fondo contineva la menesunda!

Antonina+Rafaello: ¡Cielo!

Salvador: ¡Ah! Ya siento de la morte
sopra mi testa il braccio

Bonifacio: ¡Ay, padre!

Salvador: ¡Bonifacio!

Antonina+Rafaello: ¡Signori!

Salvador: ¡Ahhhhh!

Salvador cae muerto

Antonina+Rafaello: ¡Crepó!

Los tres entonan una canción fúnebre

Bonifacio: (abalanzándose sobre Rafaello) ¡Venganza contra il pérfido!

Antonina: Detente per pietá
e un altro figlio mío

Bonifacio: ¡mi hermano!

Rafaello: E veritá

Bonifacio+Rafaello: Somos hermanitos
somos hermanitos
somos hermanitos
¡qué barbaridad!

Antonina: Ascoltami un momento
voy a contar un cuento:
Una infeliz giornata
mientras tranquila dormía
me sorprendió un pirata
y me hizo una porquería
Tu sei la amarga fruta
(señalando a Rafaello)
di quella trapatiesta
e al verme assai perduta
il morto me desposó
¡Ah!

Rafaello: ¡Eh!

Bonifacio: ¡Ih!

Salvador: (desde el suelo)¡Oh!

Los personajes no dan crédito a sus oídos y repiten lo anterior

Antonina: ¡Ah!

Rafaello: ¡Eh!

Bonifacio: ¡Ih!

Salvador: (reincorporándose) ¡Oh!
¡Poco a poco!

Los tres: ¡Vivo!

Salvador: certo...
Escuché tu relazione
y en verdad hay confesione
que resucitan a un muerto
Io sono il pirata
il padre inhumano
io sono il pirata
que te deshonró

Bonifacio: si viene per plata
il nuovo fratello
valiente camelo, valiente camelo
se lleva el bribón

Cuarteto concertante

Antonina: Io sono dichosa, etc...
Rafaello: Io sono dichoso, etc...
Salvador: io sono il pirata, etc...
Bonifacio: si viene per plata, etc...

Salvador: Io sono un padre amante
venite a miei braccio
Rafaello, Bonifacio
y tu ponte aquí delante

Se ubican los cuatro en una estampa familiar

Coro: Ya siamo tutti junti
tengamo una expansioni
andiamo a un bodegoni
ravioles a mangiar.

Andian tutti a celebrar
el final de la función
el final de la función
el final...

Arquímedes: Sin embargo hay otros cuerpos que flotan.

Coro: ...el final de la función

Telón

Esta obra formó parte de los espectáculos:
"I Musicisti y Las Óperas Históricas" (1967)
"Les Luthiers Cuentan la Ópera" (1967)

Versión Discografía:
CD del libro "Gerardo Masana y la fundación de Les Luthiers"
(fragmento)

Les Luthiers online