|
MM: Toda vez que por necesidades económicas Mastropiero
se vio obligado a componer música a pedido, o por encargo, produjo
obras mediocres e inexpresivas. Por el contrario, cuando solo obedeció
a su inspiración, jamás escribió una nota. Ejemplo
de su música por encargo es la ópera de Mastropiero "Ariadna
y Teseo". En el aria que escucharemos a continuación, conocida
como "La invocación
al beso", perteneciente a dicha ópera, Teseo clama a los
dioses, a náyades y musas, todo lo que ansía es ser besado
por Ariadna.
Formación:
Ernesto
Acher: Corno francés, platillos, Tom de piso
Carlos López Puccio: Yerbomatófono,
violata, triángulo,
latín
Jorge Maronna: Yerbomatófono,
cellato
Carlos Núñez Cortés: piano, flauta dulce
Daniel Rabinovich: Solista
DR: ¡Oh! ¡Oh!
¡Oh, náyades!
¡Oh, ninfas!
¡Oh mesas... musas!
Arrojad vuestro hálito incierto
¡Oh, dolor, que de mi alma te abusas,
y mi pecho en un grito has abierto!
¡Oh, iras de Zeus!
¡Oh, furias de Eolo!
Un ósculo quiero de Ariadna,
tan solo.
MM: Luego
del estreno, el empresario pidió a Mastropiero que corrigiera este
fragmento para que la "Invocación al Beso" tuviera una
repercusión emotiva más directa en el público; Mastropiero
compuso entonces esta segunda versión.
DR: Ariadna,
Ariadna,
responde al gemir de mi dolor.
Tus besos me curan,
tus besos me sanan.
Bésame Ariadna,
Ariadna, mi amor.
MM: El empresario,
aún no conforme, exigió a Mastropiero algo todavía
más accesible. Johann Sebastian compuso entonces esta tercera y
definitiva versión de la "Invocación al Beso".
DR: Bésame
muñequita
shalalá,
bésame muñequita
shalalá,
que si me das un beso
shalalá,
me vas a besar
shalalá,
y yo voy a sentir
shalalá,
que me diste un beso
shalalá.
|
 |