El
Sendero
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(Salmos
sectarios)
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"Las
Obras de Ayer"
Teatro Coliseo, Buenos Aires, Argentina, 2002. |
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MM: Queridos hermanos, ya se acerca la fecha en que nuestro amado Hermano Principal, el fundador de nuestra secta, el gran Warren Sánchez ha de estar aquí con nosotros, apenas resuelva algunos asuntos que lo retienen en Miami. Y una vez más Warren Sánchez nos ha de traer la luz, la verdad, la solución a todos los problemas.
MM: Queridos hermanos: hoy vamos a comenzar nuestra reunión con un versículo del libro "Warren tiene todas las respuestas", que ustedes pueden adquirir en el puesto instalado en el hall del teatro, y que dice así; versículo "lix"; "lix"... está en números romanos; dice así: Cierta vez Warren, mientras caminaba con alguno de sus seguidores, encontró a un hombre joven dispuesto a quitarse la vida tendido sobre las vías del ferrocarril. Y habiéndole preguntado Warren "Desdichado, qué haces ahí", el joven contestóle llorando "Mi novia me ha dejado". Y Warren díjole: "La verdad es que podría haberte dejado en otra parte". Luego, levantólo, consolólo y estimulólo: ¡Vamos, Lolo!. Pero hermanos, esto mismo lo veremos mucho más claro todavía a través del siguiente testimonio: CN: Yo era un infeliz, vivía amargado, vivía sufriendo. No duraba en ningún empleo. Mi pobre mujer vivía quejándose. Mis hijos me reclamaban más atención. Era lo que se dice un verdadero Hazme llorar. Hasta que un día, un amigo, me prestó el disco de Warren Sánchez "Buscando el Sendero"... MM: ...que ustedes pueden adquirir en el puesto instalado en el hall del teatro. CN: Y desde ese día mi vida cambió: dejé de sufrir, dejé de amargarme, dejé de trabajar, dejé a mi mujer, dejé a mis hijos... MM: Bueno,
bueno, bueno, ya está bien, hermano. ¡Muchas gracias por
tu valiente testimonio!
MM: Lo que pasa hermanos, es que vivimos demasiado preocupados, vivimos "ocsesionados" por las cosas materiales, y nos olvidamos lo más importante, nos olvidamos el alma, el espíritu. Sí hermanos, por ejemplo, debemos recurrir más a menudo a la oración; muchos hermanos vienen y me dicen: Pero hermano, pero ¿qué es la oración?, ¿qué es la oración?... ¿Qué es la oración? Entonces, yo les voy a responder hermanos, la oración básicamente tiene ruego y plegaria, pero la oración tiene súplica y fervor, pero la oración tiene sujeto y predicado; y ¿Por qué digo esto? porque yo, por ejemplo nunca me he sentido mejor sujeto que después haber predicado. Pero tampoco debemos olvidarnos de la contemplación. Debemos acostumbrarnos a contemplar, a "ocservar" cada uno de los mil pequeños milagros cotidianos que nos rodean. Por ejemplo, pongamos por caso las hormiguitas, las laboriosas hormiguitas mientras transportan incansablemente hojitas, tallitos, semillas, tal vez el pétalo de una flor de tu propio jardín. Dime la verdad, hermano, ¿Te has detenido a pensar alguna vez que esa hormiguita es un ser viviente, un ser irracional pero viviente, hermano. ¡Esa hormiguita está viva!, ¡Hay que matarla! Pero sin duda hermano la virtud más importante del espíritu es el amor al prójimo.
MM: No,
pero ¿qué es esto hermanos? ¡Qué barbaridad!
¿Por qué no invitan?. Eh... no, no, digo ¿por qué
no evitan estos malentendidos? Lo que pasa hermanos es que vivimos "acsurdamente",
"ocsesionados", "ocnubilados", "deprimido....c".
Pero por suerte tenemos el libro "Warren tiene todas las respuestas",
que ustedes pueden adquirir en el puesto instalado en el hall del teatro,
otro de cuyos versículos dice: versículo "x"
"x" "v"; dice así: Habiéndosele presentado
un pobre hombre presa de la confusión, y habiéndole preguntado
a Warren "Hermano, ¿cuál es el verdadero sentido
de la vida?", Warren respondióle: "¿El sentido
de la vida? Te lo diré en tres palabras: yo qué sé".
¿Qué nos quiso decir Warren con esto? Cuando le preguntan
por el sentido de la vida Warren responde "yo qué sé".
Analicemos la frase. La palabra "yo", ego, parece indicar
egoísmo, egolatría, soberbia, lo que pasa es que aquí
Warren la utiliza por oposición, para indicarnos justamente lo
contrario, o sea, la humildad. O sea que queda bien claro que aquí,
cuando Warren dice "yo" está diciendo "humildad".
Pero Warren dice algo más, Warren dice "yo, que sé",
o sea, "yo, que sí sé". En resumen hermanos,
Warren conoce el sentido de la vida, pero por humildad no lo quiere
decir.
MM: Entonces, yo les digo, sobre todo a aquellos que no...
MM: sobre todo a aquellos que no creen en la posesión diabólica, les digo: escuchen esto y se convencerán. CN: ¡Yo era un infeliz! MM: No, no. El otro. CN: ¡Yo era otro infeliz! Una mañana desperté angustiado con una terrible opresión. Como si algo extraño se revolviera dentro de mi organismo y me quemara las entrañas. MM: ¡Estaba poseído! CN: No, no, no, ¡Es que había comido mucho! MM: No, hermano, está bien. Es lo que yo digo: habías sucumbido inicuamente a la gula. CN: ¡Y además había comido mucho! Lo que pasa es que en aquel entonces yo sólo pensaba en comer, comer y comer, Lo único que me hacía olvidar por un instante las ganas de comer, era... comer. Llegué a pesar 1.600 kilos. Hasta que un día, un amigo me prestó el libro de Warren "Las cien recetas místicas para adelgazar" MM: Que ustedes pueden adquirir en el puesto instalado en el hall del teatro. Hermano, cuéntales a todos cómo te fue con el libro. CN: Me lo comí. MM: Bueno, no, no, no. Lo que pasa es que la gula no es la única de las asechanzas del demonio. Por ejemplo, por ejemplo el sexo, ¿qué me dicen del sexo? TODOS: ¡Yeah!. MM: Hay muchos que se creen muy vivos, porque se la pasan de aventura en aventura, fornicando sin ton ni son, a tontas y locas. DR: ¡Y esas son las más fáciles! MM: No, no, no. Lujuria, concupiscencia... CN: ¿Con quién? MM: ¡Lascivia! CN: ¡Ah!, con la Silvia. MM: Cuidado hermano, porque una mujer sensual y voluptuosa que nos incita a pecar, no es otra cosa que Mefistófeles disfrazado. CN: Un travesti MM: Pero hermanos, por un momento olvidémonos del sexo... TODOS: No, no, no... DR: No, dijo por un momento, después sigue. MM: Y siguiendo con las asechanzas del demonio, no podemos dejar de mencio... Muy bonito ese diablito, hermano, pero ya estuvo muy bien, muchas gracias. Decía, siguiendo con las asechanzas... de Belcebú... DR: ¿De quién? MM: Belcebú. Belcebú, Lucifer, Luzbel, Mefistófeles, Satanás... DR: ¿Batistuta no juega? MM: No podemos dejar de mencionar, decía, para terminar, el flagelo de las drogas. Yo pregunto, ¡yo pregunto! ¡y quiero que alguien me responda!... CN: ¡Yo era un infeliz! MM: ¡No! ... ¡Y quiero que alguien me responda! ¿Quién es el degenerado, capaz de venderles drogas a los jóvenes? ¿Y dónde se las vende? TODOS: En el puesto instalado en el hall del teatro. MM: Claro, nunca faltan los débiles; "no, yo sólo quiero probar". Y prueban esto, prueban aquello, prueban lo de más allá... Aprendan de Warren, que nunca le han podido probar nada. Pero ahora, alegrémonos hermanos porque Warren Sánchez pronto estará aquí.
MM: Y si no ha venido todavía es porque hay algo que lo retiene en Miami, y ese algo es el F.B.I..
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